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El poder del ahora

¿Existen las casualidades? ¿O simplemente, al intentar tener una mente despierta estamos más atentos de todo aquello que nos pasa?. Como dijo Steve Jobs, conectar los puntos significa entrelazar las distintos momentos que vivimos en los que nos sucede algo importante, sea bueno o malo, y como luego tendrá relación en un futuro. Pero es que conectar los puntos solo se puede hacer mirando hacia atrás para entender el por qué estamos en este momento.

Hace una semana asistí a un taller de coaching. Realizamos actividades en grupo y hablaron de muchas cosas interesantes. Aprender a crear un mapa mental, control de la respiración, relajación.

Después de ese taller, comencé a buscar en internet sobre aquellos puntos en los que deseaba conocer más en profundidad, a pesar que ya había leído sobre el coaching, pero es un tema tan complejo que despierta mucho, mi curiosidad.

En todo momento, se enfatizó el hecho de disfrutar del momento: del aquí y ahora.

Eso me llevó a dar con vídeos y textos de Eckhart Tolle, escritor y maestro espiritual contemporáneo. Y he disfrutado  leyendo y escuchándolo en sus múltiples vídeos y conferencias. Que paz transmite, es increíble. Además a la gente que más crees es a las personas que han vivido de las experiencias que hablan, su teoría está totalmente basada en ella.

Eckhart Tolle hasta sus 29 años, padeció largos períodos de depresión, con pensamientos de suicidio. Pero precisamente a esta edad, tuvo un despertar espiritual.

Entre sus libros, escribió “El poder del ahora”, dónde plasma su nuevo pensamiento de cómo vivir. Cree que ha llegado por fin la gran transformación de la conciencia humana.

Es hora de despertar.

El mundo es un reflejo de la mente. Y todos los conceptos o ideas, explica, que son como un mapa, pero de qué nos sirve, sino lo utilizamos.

Como todas esas ideas o pensamientos nos invaden, nos sumergimos en ellas, nos perdemos y quedamos anulados por ellos.

Así, las personas nos volvemos incapaces de dejar de pensar. Yo, por experiencia, lo ratifico. Me cuesta muchísimo cuando hago meditación, liberarme de tanto pensamiento que no me deja tranquilo ni un solo momento.

De esta forma lo que hemos hecho es olvidarnos de nuestro interior por culpa de los pensamientos. Nuestro yo interior, no entiende de tiempo, ni de ideas, es puro, innato, inmortal. Pero si perdemos la conexión con nuestro yo interior, estaremos perdiendo la verdadera esencia de la vida, dónde en realidad se encuentran todas las respuestas.

Los pensamientos nos abordan de tal forma que asociamos quienes somos, con los pensamientos. Pero en realidad, somos mucho más que nuestro pasado. Porque si dejamos que estos pensamientos nos dominen, ya no seremos libres, sino esclavos de todos estos conceptos que solo residen en tu mente. Esto solo nos causará insatisfacción y no veremos jamás la luz , ya no la que nos guiará, sino la que nosotros en realidad podemos emitir. Porque ese desasosiego, nos hará tener siempre la sensación de que nos falta algo en la vida, insatisfacción eterna. Nunca estaremos conformes a pesar de conseguir una mejor profesión, una casa, una pareja, etc..siempre nos faltará algo.

Es nuestro falso yo, el que nunca está contento, el que solo vive por y para los pensamientos, ese yo, es la conciencia del ego, la que nos hace esclavos de todos esos conceptos que viven en nuestra mente.

Buscamos en el exterior lo que en realidad está dentro de nosotros. No vamos a encontrar nada que nos llene fuera, hasta que no sintamos una vida plena interior.

Tal y como dice Nick Nolte en la película “El Guerrero Pacífico”, lo primero que hay que hacer es eliminar la basura de tu mente. Hay que destruir todos esos pensamientos que te condicionan y no te dejan avanzar.

Aún me acuerdo de películas como “A propósito de Henry” de Harrison Ford o “El caso Bourne” de Matt Damon son claro ejemplo (a pesar de ser ficción) de que si liberamos a las personas de su pasado, y, su mente está limpia de pensamientos, tiene un gran potencial para empezar su vida de cero y conseguir un vida plena. No están condicionados.

Esta vida plena no te la va a dar un gran coche, ni un vida de lujo, ni cosas por el estilo. La abundancia y  la vida plena solo la puedes conseguir conectando con tu interior, porque ahí reside la evolución.

Para Eckhart Tolle, nos pasamos demasiado tiempo preguntándonos tantas cosas y en la mayoría de dichas preguntas jamás encontraremos las respuestas. Pensamos que la clave de la vida debe ser alguna fórmula compleja, que nos puede llevar toda la vida conocerla o quizás no lo consigamos nunca.

La felicidad depende de nuestra mente, es un estado de conciencia y se basa en vivir plenamente en el único momento que existe: este momento. No existe el pasado, ni el futuro, siempre es este momento.

Eso no quiere decir que no tengamos conciencia del pasado o proyectos para el futuro, pero no hemos de dejar que los pensamientos nos prohíban vivir este momento, único e irrepetible.

Solo buscamos la felicidad en el futuro porque pensamos que cuando llegue nos sentiremos más completos, pero eso no es así. Nos debemos sentir completos en este momento, y así nuestro futuro también lo será.

Hay que coger la conciencia de quienes somos. Soy yo, el que vive aquí y ahora…este momento. Solo somos eso, o todo lo contrario, somos todo eso.

Nos hemos de liberar de la ilusión que nos hemos creado en la vida. Un reflejo deforme de nuestra realidad. Si algo nos ha hecho daño en la vida, luego empieza lo peor, porque recordamos una y otra vez ese momento y dejamos que nos haga daño siempre, cuando debería haber sido un aprendizaje.

Hemos de ser consciente de que el mundo que sentimos solo está ahí para nosotros, porque nuestra visión de la vida es única, y solo le damos sentido nosotros mismos. La vida es este momento y por eso hay que estar atento de qué nos rodea.

Lo que cambia es la forma del momento, pero siempre estamos en él.

El pensamiento de Eckhart Tolle me recuerda a los momentos profundos de la meditación. Primero empezamos por coger conciencia de nuestra respiración, profunda y relajada. Estando concentrado en la respiración descartamos muchos pensamientos, y aunque estén presentes se han dejar pasar, tal y como dice, como nubes que se desplazan por el cielo, no hay que cogerlos, solo dejar que se vayan.

Y en ese estado de calma, comenzamos a ser sensitivos de todo lo que ocurre, nuestra posición, nuestros sentidos, el tacto, el olor, visualizando todo lo que tenemos alrededor, siendo consciente de todo el universo que nos rodea y del que nosotros formamos parte.

La luz, el sonido, el aire…toda la vida que nos rodea y que a la misma vez emerge de nosotros mismos. Y de repente, este momento cobra la importancia que ha de tener, porque aquí reside todo. Es ahí donde se proyecta nuestro interior, dónde siempre ha estado, aquí y ahora.

Este momento comienza a tomar forma, todo es claro y limpio. Solo necesitamos sentir, dejar de pensar y llevarnos como si fuera un río por el que nadamos. No se trata de ir contracorriente sino dejarse llevar por toda la naturaleza que nos rodea. Conecta con tu mundo interior y conectarás con el mismo Universo, porque los dos, sois Uno.

Eckhart Tolle lo especifica como un alineamiento con nuestro interior, un estado en el que todas las piezas encajan. Se trata de encontrar una forma de relacionarse con la vida, que es el momento presente.

Hemos de aceptar dicho momento, porque ya nos viene dado y ya estamos en él y podremos cambiar nuestra situación pero entonces ya será otro momento.

Tenemos que conseguir el vacío de esos pensamientos, de esos juicios que aplicamos a todas las cosas del mundo.

Se trata de encontrar nuestro yo atemporal, esa inteligencia carente de pensamientos, pura.

Debemos abrirnos a la vida porque en realidad nos está poniendo todo a nuestro alcance, solo está esperando a que nosotros seamos capaces de verlo.

Hemos de volvernos más intuitivos, escuchar nuestro interior y envolvernos por los sentidos.

Afirma que no hay que seguir a los pensamientos, no los hemos de creer, no son verdad. Si lo asimilamos, entonces sí que podremos conseguir la libertad de pensamiento. Porque el pensamiento es necesario, pero hemos de saber utilizarlo y cuando dejarlo marchar.

Si conseguimos esa conciencia, lograremos una gran paz interior, actuaremos y hablaremos con esa paz, proyectaremos nuestro interior en cada acto. Hemos de crear un hábito de esto.

Si nos libramos de nuestro pensamiento, nos libraremos de nuestro sufrimiento, porque en realidad, la mayoría de las veces, solo reside en nuestra mente.

Me encanta la comparación que hace Eckhart Tolle con los animales o los bebés, son puros, no te juzgan, no están corruptos por los pensamientos. Y cómo habla de que en la realidad, en este momento hay una fuerza enorme: que es la fuerza de la vida. La respiramos, nace de nosotros mismos, nos envuelve, está aquí, ahora, en este momento.

Si somos capaces de volver a conectar con nuestro yo interior, seremos consciente de la dimensión del exterior.

La evolución del hombre y del mundo se ha de ver a partir del cambio de nuestro interior. Ese es el destino, independientemente de nuestras metas personales, que nacen de nuestro pensamiento.

Y si entramos en ese estado de cambio y evolución, estaremos preparados para amar, para disfrutar de la vitalidad de nuestro cuerpo, de la inmensa belleza que nos envuelve.

Cuando conectemos con nuestro interior y dejemos de pensar continuamente, todo lo demás irá ocurriendo por sí mismo a través de la forma y lo visualizaremos en dicho momento. No necesitamos más.

El futuro ya vendrá, cuando entonces será ese momento, por eso primero hemos de estar  y vivir plenamente este momento (el presente) y lo demás ya sucederá.

La fuerza de la vida está en tu ser, en tu interior.

Me gustaría acabar esta reflexión con una de las brillantes frases de Eckhart Tolle:

“Si puedes liberarte un momento, de la necesidad de entenderlo todo, podrás estar presente en este momento. Tú eres el espacio, la conciencia, la presencia. “

Tomás

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