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Recuerdos

Ha pasado ya medio año desde que te dejé. Me cuesta tanto olvidarte…
Aún recuerdo tus besos, tus caricias, tus abrazos.

No olvido cómo te encontré, cuando fui a buscarte. Como vencí toda mi timidez e inseguridades para poder conocerte. Tu, morena, delgada, preciosa, tenías que ser mia. Eras lo que siempre quise tener. Faltaba saber cómo era tu carácter y tuve seis años para hacerlo. Tu forma de ser no era lo que yo tenía pensado como mi ideal, sin embargo tu comprensión, tu dulzura, hacía que me olvidase de todo, que desconectara de mi vida y me ayudaste a simplificar mi vida, a que dejara de cuestionarme constantemente todo y a que sencillamente fuera feliz. Y lo fuí, y mucho. Poco a poco me fui entregando a ti en cuerpo y alma. Me gustaba cada poro de tu piel, me perdía tu aliento, me arropabas con tu silencio. Disfrutaba cada noche que dormíamos juntos entre tus brazos, me protegías de todo. Nos amábamos tanto.Yo, que era una persona que tenía pánico al compromiso, hicistes que dejara de tener miedo. Tuve por primera vez claro en mi vida algo: que querría siempre estar contigo, que no me imaginaba mi vida sin ti. Deseaba abrazarte siempre, sentir que eras mía y a la misma vez demostrarte que yo te pertenecía. Cuanta complicidad, cuantos momentos, cuantos recuerdos. Te quería, te amaba.

Pero justo cuando lo doy todo en mi vida por otra persona, justo cuando decido coger las riendas de mi destino y elijo formar parte para siempre de tu vida descubro quien eres en realidad. Empiezas a fallarme, a engañarme, a mentirme. Comienzas a dejarme solo ante los obstáculos, no me defiendes de nada. Me traicionas con los que pensaban que eran mis amigos. Dejas que tu familia me destroce. Y yo me siento tan solo. Me ves fatal. Precisamente cuando por fin veo que mi vida tiene sentido todo se convierte en una pesadilla y yo descubro que la persona que me decía que me amaba al oido, me traiciona, me humilla, me hunde. Me costó mucho reaccionar, te di tantas oportunidades. Quise creer en ti, aunque mi mente y mi corazón me decían que no creyese. Luché por ti hasta el final, mucho más allá si puede existir incluso. No podía ser, tenía fe ciega en ti, debía ser algo pasajero, seguro que cambiarias. Y efectivamente, lo hicistes, pero a peor, humillastes tu y tu familia a la mia, a mi. Vistes como mi mejor amigo me traicionaba y tu te alistes con él. Me destrozastes, rompistes mi alma en mil trozos y cuando ya entró mi salud en juego empecé a darme cuenta de lo que estaba haciendo con mi vida. La estaba convirtiendo en un infierno.

Decidí desprenderme de todo lo que me hacía daño, tu y los tuyos, mis falsos amigos, tu familia. Me quedé con el piso yo sólo. Se me caían las paredes, se me saltaban las lágrimas sólo de recordarte entre ellas, de ver cómo era nuestro sueño y tu no estabas. Ha sido una etapa muy dura y realmente lo sigue siendo. Hoy, todavía no consigo encontrarle un sentido a mi vida y puede que nunca se lo encuentre ni tenga las cosas tan claras en la vida como las tuve contigo. Pero lo que si tengo claro en mi vida es lo que no quiero.Te puedo decir que, pese a mi sufrimiento, he conseguido una serie de cosas: reconstruir mi autoestima, darme cuenta de la gente que de verdad me quiere y me apoya de forma incondicional. Pero sobretodo y lo más importante que he recuperado es mi libertad. Aquello que tu nunca tendrás en la vida. Porque podré estar sólo, triste y mi alma estará rota. Pero cada día yo soy el que decido mis actos, podré escuchar a mucha gente pero yo tomo mis propias decisiones. Sigo mi propio camino, no dejaré que nadie me aparte de las cosas que quiero. Sólo espero que un día te des cuenta de lo que perdístes, sólo un dia espero que recrimines a toda esa gente que te rodea y sobretodo a ti, que te has equivocado siempre. Te merecerías muchos castigos, pero pienso que bastante tienes con haber perdido mi cariño, mis abrazos, mi comprensión, mi perdón, mi cuerpo, mis poesias, mi alma. Porque yo me hago responsable de mis decisiones, porque yo decido en todo momento lo que hago con mi vida. Porque quizás me equivoque en mi forma de vivir, pero eso es lo que me hace ser libre, el poder elegir mi camino, luchar por mis ideales.

Por todo esto que explico, siempre que me acuerdo de ti, me fuerzo a recordar todo el daño que me has hecho para darme fuerzas para seguir adelante aunque no deje de dejarme destrozado el hecho que la persona que pensaba que era la salvación de mi alma no era más que un mero espejismo.Tú seguramente, nunca leeras estas palabras, ni siquiera sabes que existe este blog, no me importa porque escribo sobre mi y no para ti. Porque cuando leo lo que escribo me hace que sea más consciente de la realidad. Y mi realidad es que prefiero morir de pie a vivir de rodillas

 

Tomás

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