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Canalizar la energía

 

 Canalizar la energía

 

 

Hace un tiempo escribí un comentario en el blog de una chica en el que hablaba sobre la energía. Cómo esperamos en seguida notarnos correspondidos por ella. Comentaba que hay que dar sin esperar nada a cambio, porque no le das tu aportación a la otra persona, sino a la energía que hay fuera, por lo tanto te regresará…Todo además en un plano quizás demasiado metafísico para mi gusto. Este fue mi comentario al respecto por si os interesa leerlo. Yo, ahora,  creo en la canalización de la energía y no en derrocharla, porque a mi eso, me ha consumido toda mi vida.

 Espero os puedo aportar algo interesante mi escrito

 

“Hola. Debido a mi estrés crónico, siento haber tardado tanto en escribir, cuando tu lo hiciste en mi blog y viendo como no, que es un verdadero placer leerte. Como ahora tengo que salir y apenas tengo tiempo ni para leer el resto de comentarios, prefiero ponerte el mio y cuando venga a la noche leer el resto. Así, intento ser convincente con lo que pienso, luego contrarresto opiniones y finalmente aprendo de ello. No se trata en sí, todo esto, de eso precisamente? de saber jugar tus cartas? de estar pendiente de todo? y en definitiva de vivir una vida de forma "consciente".

Yo creo que esa es la verdadera clave de todo: el poder de observar, de pensar, de aprender de los errores, de filtrar, de sentir la buena energía por donde fluya.
El que sea creyente la puede buscar en Dios, en el más allá o en lo que pueda tener fe. Yo creo ya no necesariamente, en lo que no veo, y no por eso creo que sea incrédulo sino en todo aquello que siento o pienso.
Es fantástico dar energía y sentirla. El problema muchas veces es que no sabemos filtrar en la vida. Eso hace que la perdamos. Aunque esté fuera, pero fluye a través nuestro. Y hay gente que la absorbe de los demás. Con lo cual no es que esperemos algo cuando hacemos algo por alguien en el caso de que seamos personas generosas, sino que nos equivocamos muchas veces con las personas y solo con el tiempo y con la asimilación de mucha cosas, conseguimos ver en realidad el verdadero yo de alguien. No creo ser egoísta, porque jamás lo he sido. Me encanta escuchar y ayudar a la gente. Pero de una vez por todas tengo que diferenciar a las personas porque sino sería como bañarme tranquilamente en un rio lleno de pirañas. La energía puede que esté fuera de nosotros, es cierto, es más, lo creo. Pero es necesario que el fluir de la energía sea un bucle y no que su recorrido vaya por caminos cortados. No somos egoístas cuando a veces esperamos algo de alguien, simplemente es justo , que queramos que no se interrumpa algo tan bello como es sentir que la energía y la vida, están ahí: disfrutando, corriendo a su libre albedrío (no Oihane?).

Yo lo compararía todo esto con un surfista:
Un buen surfista, conoce su tabla, sabe lo bien que nada, pero también conoce sus limitaciones y que a veces se las puede saltar haciendo verdaderas locuras, pero siendo incluso conscientes de ellas.
Además no solo saborea el cabalgar por las olas, sino el tacto frio del agua, la brisa del mar, el calor del sol en su cara, el sonido del romper del agua…
Sabe que si intenta luchar contra la ola, casi siempre perderá, porque espera algo de forma forzada y quizás en la ola equivocada. Pero cuando llega su ola y la ve como se forma. Lo disfruta, lo valora, mira hacia el sol, se le eriza la piel, su respiración se entrecorta y lo vive, con total intensidad, sintiéndose uno con ella. No hay ola entonces que se le resista porque él es la ola. La conexión con el mismo universo. Él es la vida”

 

 

 

 

Tomás